Prevenir el abuso sexual infantil es una tarea difícil para los padres,
cuidadores, y la sociedad en general aunque todos debemos estar involucrados.
Los padres y demás adultos cercanos al niño, antes de saber el grado de
equivocación con el que hacen las cosas, han de tener la oportunidad de
hacerlas bien.
Los padres a menudo ignoran el modo en el que han de enfrentarse al cuidado
de sus hijos y sus necesidades lo que hará que el niño sea un aprendiz a través
de ensayos y errores.







































